Thanatos

"El Thanatos nos obliga a reconocer la realidad con adusta seriedad y aceptar nuestra condición de seres finitos..."

lunes, 16 de julio de 2007

Bueno... si tanto insistes, hablemos de él.

¿Qué te puedo decir? agradable persona, prejuiciosa, con la eterna impresión de que hay que desconfiar hasta de su sombra, sí, eterna y tonta impresión. Bien, ¿qué más?, oh sí, cabello negro, manos hábiles, talento para describir nostalgias.

Él tiene algo, sin duda, y ese algo es como un piojo en tu cabeza, no deja dormir. No soy de las personas que suelen dar consejos, pero tengo uno para ti: cierra de una vez esa caja azul y dile adios a sus ojos de hechizo, porque no sólo es extraña esa utopía tuya, sino que también lastima... y lástima sería si tú vuelves a morir por un sueño.

lunes, 23 de abril de 2007

La esperanza de encontrarlo, ilusa frustración.
Máscaras de papel, vulnerable remedo de muralla.
Pasado de fugas y encuentros, contrastes y ventanas.
Anochecer en domingo, vientos de primavera.
Caricias afiladas, letal seducción.
Canela y sal, aroma y sabor de tus mejillas.
Foto sensibilidad en la piel, oración en la oscuridad.
Cortejo de tus labios, curiosa forma de morir.
Nostalgia bajo el sol, inútil autocompasión a temperatura ambiente.
Distancia entre el poeta y la musa, pretexto frecuente para escribir en verso.
Silencio contagioso de ciudad, suicidio colectivo.
Abrazos que cuidan de día, demonios que extrañarás de noche.
Testigos indeseables, morbosa curiosidad.
Huellas hasta la puerta de la casa del cancel blanco, olvido de llaves.
Lunares en fila india por su pecho, escape al orgasmo.
Visión empañada por aromas extranjeros, contingentes dañinos.
Despedida improvisada, pretextos que llevan a la inevitable Fuga.

viernes, 6 de abril de 2007


...
el secreto para que tus ojos
tu nariz
tus labios
y tu mundo
lo dejen partir
...

viernes, 30 de marzo de 2007


Los ojos de ella aparecen por todos lados reclamando un tulipán deshidratado.
"Ese tulipán que lleva el poeta en su corazón de sal"
Y yo me pregunto si ella se ha dado cuenta de que ni con su sangre podrá revivirlo
"Podría morir mil veces por una sola de sus sonrisas"
¿Habrá entendido ya que esa actitud es la que lo ha llevado lejos?
"..."

martes, 27 de marzo de 2007

Es verdad que tus ojos hinchados se ven desastrosos, pero no vas a negarme que ahora te sientes mejor.
Haces bien al mostrarte fuerte, aunque sé que no lo eres, y de alguna manera yo estaré a tu lado, aún cuando mis "te lo dije" te sean tan incómodos.
Acepta mis más sinceras felicitaciones, por ti, por él, y por la reconstrucción del palacio.

lunes, 19 de marzo de 2007

Bien, princesa, ahora hablemos con honestidad.
¿Qué fue ese arranque tuyo de querer vivir en un mundo feliz?, ¿ahora reconoces que la esperanza hace aún más dolorosa la partida?

Has leído cada una de sus palabras, ya sea de sus labios, ya sea de "esos lugares donde él gusta de escribir", y sabes perfectamente que ni hay tulipanes ni tus manos están menos frías.
Volviste a caer en tus propias trampas suicidas, y te volviste a equivocar.

Quita ya esa sonrisa, a mí no puedes engañarme. ¿Feliz?. Cierto, tuviste dulces sueños, dulces y efímeros, simplemente sueños. ¿Y él?. Él se lamenta por algo que hizo. ¿Por qué?. Porque se siente miserable, porque hubiera preferido estar en cualquier otro lugar que le permitiera leer responder los mensajes del celular, porque, indudablemente, tú sólo fuiste una distracción de domingo por la tarde, una que resultó poco importante a comparación de una llamada perdida.

Verás, el hecho de que me mires así no te causa alguna ventaja. No, no vas a llorar ahora.
Quiero que te pongas de pie y me digas si has aprendido algo hoy. Sí, es necesario que respondas ahora mismo...

lunes, 5 de marzo de 2007

Fue un día caluroso, ahora la luna llena ayuda un poco a templar la temperatura.

Lo esperas con indiscreción, pero él nunca aparece. No puedes concentrarte en esa partida de ajedrez, pronto te vas y la calle te parece interminable.

Esperas encontrar una señal, una pista, que te indique que él estuvo justo en ese lugar pensando en ti. Pronto el tiempo y tú vuelven a pelear y deciden dejar de hablarse. Adiós reloj.

Camino a casa te preguntas si quizás él está sonriendo, porque sin duda te encanta su sonrisa, y te agradaría que estuviera cerca para escucharlo decir "aquí estoy y aquí me quedaré por siempre", incluso imaginas el coqueteo de sus ojos hechizo.

La calle de nuevo parece nunca terminar.

Hoy, como cada día lunes, algo pasa con las distancias. Las palabras aparecen en tu cabeza, y él las desaparece en busca de la siempre añorada amnesia. Y me pregunto, pequeña escritora, si esas ganas tuyas de continuar caminando cesarán algún día, si es que acaso piensas ceder ahora que estás a tiempo de recuperar los pedazos de tus alas tristes, o si continuarás remendándolas con pedazos de tus manos.

Él dice que como viento que es no puede quedarse a tu lado, y yo le creo, muy a pesar de tu extraña terquedad de sentir. Tú dices que puedes materializar al viento en un beso, y quisiera creerte, pero no sé cómo podrías lograrlo.

Anda ya a dormir, te hará bien esta noche.