En Thanatos no pueden entrar ángeles con ojos llorosos o poetas con versos tristes. El mundo está lleno de contingencias, nada más, y así se vive, así se debe vivir.
El amor emprende luchas desesperadas, sanguinarios duelos que como consuelo sólo dejan un corazón roto. ¡Y vaya consuelo!.
Aquí no se reprimen espíritus, aquí se les da un poco de olvido, preciada droga de la cual Thanatos podría tener patente.
Bienvenidos.-
"El Thanatos nos obliga a reconocer la realidad con adusta seriedad y aceptar nuestra condición de seres finitos..."
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario